Cómo afecta la Ley de Servicios Digitales de la UE a la protección de marca
La Ley de Servicios Digitales ya está en vigor e introduce varias mejoras valiosas en las herramientas para proteger una marca en los espacios online.

La Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés) es un nuevo conjunto de normas de la Unión Europea que busca combatir determinadas actividades dañinas en el espacio online, en concreto los contenidos ilícitos y la desinformación.
Aprobada con el objetivo de modernizar el marco regulatorio de los servicios digitales, la DSA introduce un conjunto completo de medidas pensadas para fomentar la transparencia, la rendición de cuentas y la seguridad de los usuarios en el ámbito digital.
Para los titulares de marcas y los profesionales que combaten las infracciones de PI en los espacios online, entender las implicaciones de la DSA es absolutamente fundamental. Si conocen bien la DSA, los titulares de marcas podrán moverse mejor en un panorama digital cambiante y proteger con eficacia sus intereses de propiedad intelectual.
En este artículo repasamos las disposiciones clave de la DSA, entre ellas la obligación de contar con procesos de moderación de contenidos proactivos y reactivos para abordar con rapidez los contenidos ilícitos, los requisitos para que las plataformas online rastreen y verifiquen a los vendedores infractores y la publicación de informes de transparencia con el volumen de reclamaciones y el resultado de su tramitación.
¿Qué incluye la Ley de Servicios Digitales?
La DSA incluye numerosas medidas, ya que pretende resolver varios problemas relacionados con conductas dañinas.
Resumen rápido para marcas:
- Las plataformas de servicios online, como los marketplaces y los buscadores, deberán aplicar una moderación de contenidos proactiva y reactiva.
- Las reclamaciones por infracciones de PI de las fuerzas del orden y de los alertadores fiables deben agilizarse.
- Las plataformas también deberán hacer un seguimiento de los infractores reincidentes para facilitar futuras actuaciones.
- Las plataformas también deben ofrecer informes más transparentes sobre las métricas de protección de la PI.
Veamos los principales cambios y cómo afectan a las empresas que quieren proteger su marca y su PI de aquí en adelante.
Moderación reforzada de los contenidos infractores
La DSA obliga a aplicar procesos de moderación de contenidos proactivos y reactivos dirigidos a los contenidos ilícitos. Busca agilizar la presentación de reclamaciones por infracción y da prioridad a las solicitudes de las fuerzas del orden y de los alertadores fiables.
Los alertadores fiables (trusted flaggers) son entidades de prestigio autorizadas por las plataformas online o por las autoridades para denunciar contenidos ilícitos o dañinos en virtud de la DSA. Estos alertadores designados tienen credibilidad a la hora de identificar contenidos problemáticos, sus denuncias reciben prioridad en la revisión de las plataformas, e incluyen fuerzas del orden, organismos públicos, ONG u otras entidades reconocidas con experiencia en identificar y abordar problemas de contenidos online.
Además, la ley da a los usuarios de las plataformas la posibilidad de recurrir las decisiones de moderación de contenidos, y obliga a las plataformas a informar a los usuarios cuando se retira su contenido. Este aspecto de la DSA puede mejorar la precisión de las retiradas de contenidos y reducir los falsos positivos, lo que refuerza los esfuerzos de protección de marca.
Seguimiento de los infractores reincidentes
Una de las disposiciones clave de la DSA es la obligación de que las plataformas hagan un seguimiento de los vendedores infractores. Este aspecto es especialmente beneficioso para los titulares de marcas en su lucha contra las infracciones de PI.
Históricamente, la protección de marca se ha enfrentado a un reto importante con los infractores reincidentes que reaparecen rápidamente en las plataformas online después de que se retiren sus cuentas o sus sitios web fraudulentos. Estos infractores suelen aprovechar los huecos en las medidas de actuación de las plataformas y hacen pequeños ajustes en sus tácticas de venta para eludir la detección inmediata.
Al obligar a las plataformas a rastrear y verificar sistemáticamente a los vendedores, la DSA busca romper este ciclo de infracciones y hacer mucho más difícil que los infractores reincidentes vuelvan a las plataformas después de haber sido expulsados por infracciones de PI.
Esto no solo aumenta la eficacia de los esfuerzos de protección de marca, sino que también refuerza la integridad general del mercado digital al disuadir las infracciones reincidentes y fomentar un entorno más seguro para los consumidores.
Transparencia de los datos
La DSA obliga a las plataformas a publicar informes de transparencia con información detallada sobre métricas como el volumen de reclamaciones, los tipos de infracciones y los resultados de su tramitación.
Esta transparencia da más herramientas a los titulares de marcas, ya que les permite entender mejor la frecuencia y la naturaleza de las infracciones de PI en las plataformas digitales.
Con estos datos, los equipos de protección de marca pueden priorizar sus esfuerzos con más eficacia y centrarse en las áreas con más infracciones o en las tendencias emergentes.
Además, la publicación de informes de transparencia es una herramienta valiosa para comparar y evaluar la eficacia de las medidas de moderación de contenidos que aplican las plataformas. Al analizar las tendencias y patrones que revelan estos informes, los titulares de marcas pueden afinar sus estrategias y colaborar con más eficiencia con las plataformas para abordar las infracciones de PI de forma rápida y decidida.
Sanciones por incumplir la DSA
La DSA introduce sanciones severas por incumplimiento, con multas de hasta el 6% del volumen de negocio anual mundial. Esto supone un incentivo económico enorme que obliga a los proveedores de servicios online, como los marketplaces y los buscadores, a dar prioridad al cumplimiento de la DSA.
Para los titulares de marcas, esta disposición subraya el compromiso de la UE de exigir a las plataformas que hagan respetar los derechos de PI y mantengan un entorno digital seguro.
La amenaza de multas importantes incentiva a las plataformas a aplicar medidas sólidas de moderación de contenidos y a abordar con rapidez las infracciones de PI, lo que reduce la presencia de productos falsificados y el uso no autorizado de marcas.
¿Cuándo entra en vigor la DSA?
La DSA entró plenamente en vigor el 17 de febrero de 2024, lo que supuso la aplicación de nuevas normas en toda la Unión Europea.
La ley entró en vigor de forma limitada en agosto de 2023, aplicable solo a las plataformas en línea de muy gran tamaño (VLOP) y a los motores de búsqueda en línea de muy gran tamaño (VLOSE). Sin embargo, la DSA amplía ahora su alcance a todas las empresas de la UE.
Esta ampliación supone una gran mejora para la protección de marca, ya que las plataformas de todos los tamaños están ahora sujetas a las disposiciones de la DSA, lo que subraya la importancia de entender y cumplir estas normas para las entidades que operan en espacios online.
