La protección de marca como prioridad de ciberseguridad: por qué a los CISO les preocupa el abuso de marca
La protección de marca ya es un asunto de ciberseguridad. Descubre por qué los CISO priorizan la suplantación de marca, el phishing y el fraude externo, y cómo refuerza MarqVision la defensa.

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La protección de marca, que antes se relegaba a los departamentos jurídico y de marketing, está ahora de lleno en la agenda de ciberseguridad. Los Chief Information Security Officers (CISO) modernos reconocen cada vez más que el abuso de marca (la suplantación del nombre, el sitio web o la identidad de una empresa) no es solo un asunto de marcas registradas, sino una amenaza de seguridad seria. En el panorama actual de estafas de phishing, esquemas de fraude y suplantación digital, proteger la marca de la empresa online se ha convertido en una prioridad de ciberseguridad. Este artículo explica por qué los CISO de todo el mundo incluyen el abuso de marca en su misión de seguridad, con ejemplos y datos reales.
La convergencia entre marca y ciberseguridad
No hace mucho, el riesgo reputacional se consideraba ajeno a la seguridad informática. Eso está cambiando rápido. En la RSA Conference 2025, uno de los temas más destacados fue que proteger la marca y la reputación de la empresa es ya una responsabilidad de ciberseguridad. Incluso ponentes ajenos al sector subrayaron que “protege tu marca” no es solo un consejo de marketing, sino un mensaje que resuena en el entorno de amenazas actual.
Los CISO más experimentados llegan a la misma conclusión: la ciberdefensa ya no consiste solo en cortafuegos y endpoints, sino en proteger la confianza y la identidad. Los atacantes han ampliado sus objetivos a lo que los expertos llaman la “superficie de ataque externa”: dominios, sitios web, cuentas sociales e identidades de directivos que quedan fuera del control directo de TI.
El sector de la seguridad refleja este giro. En 2024, Check Point adquirió CyberInt para ampliar sus capacidades de inteligencia sobre amenazas a la marca. Rapid7 también amplió su oferta a la protección frente a riesgos digitales. Movimientos como estos subrayan el mensaje: la protección de marca ya no es un nicho, sino una pieza crítica de la seguridad empresarial.
Por qué el abuso de marca es una ciberamenaza seria
La suplantación de marca se ha convertido en una de las tácticas más comunes de los ciberataques. Según el informe de seguridad del navegador 2025 de Menlo Security, cerca del 51% de los intentos de phishing a través del navegador implican abuso de marca, y los atacantes crean cerca de un millón de sitios de phishing nuevos cada mes, un 700% más que en 2020.
Las marcas más conocidas son objetivos prioritarios. Check Point Research muestra que Microsoft, LinkedIn, Facebook y DHL están entre las marcas más suplantadas del mundo. En un momento dado, DHL estuvo vinculada al 22% de los intentos de phishing en todo el mundo.
El impacto económico es igual de serio. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos informó de que en 2021 los consumidores perdieron más de 2300 millones de dólares por estafas de suplantación, casi el doble que el año anterior. Estas estafas erosionan la confianza en empresas legítimas, aunque las propias empresas no tengan la culpa.
Cómo se presenta el abuso de marca
El abuso de marca abarca un amplio conjunto de tácticas:
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Sitios web y correos de phishing: páginas de inicio de sesión falsas y correos falsificados que usan dominios o logotipos corporativos.
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Dominios de typosquatting: URL similares (por ejemplo, yourc0mpany.com) que hacen creer a los usuarios que son legítimas.
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Suplantación en redes sociales: cuentas falsas en LinkedIn, Facebook o Twitter que se hacen pasar por directivos o agentes de atención al cliente de la empresa, una tendencia documentada por ZeroFox Threat Intelligence.
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Apps y anuncios falsos: apps falsificadas o anuncios de búsqueda que se hacen pasar por marcas de confianza.
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Comercio electrónico falsificado: sitios fraudulentos que venden imitaciones con el nombre de una empresa.
Cada una de estas vías tiene un impacto directo en la seguridad. Los clientes pierden dinero, se roban credenciales y la confianza en la marca se resiente.
Ejemplos reales
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Estafas de envíos: durante la pandemia se dispararon los mensajes de phishing que imitaban a DHL y FedEx. Avisos falsos como “Tu paquete se ha retrasado” llevaban a formularios de pago fraudulentos, una tendencia recogida en el informe de phishing de marca de Check Point.
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Deepfakes de directivos: según Cybersecurity Dive, el 40% de las organizaciones afirmó que un ataque con deepfake había apuntado a uno de sus directivos en el último año.
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Compromiso del correo electrónico corporativo (BEC): los informes del IC3 del FBI muestran sistemáticamente el BEC como uno de los ciberdelitos más costosos, a menudo basado en correos falsificados de directivos o en dominios similares.
Estos ejemplos muestran por qué la suplantación de marca es a la vez un riesgo de seguridad y de negocio.
El papel del CISO
Los CISO con visión de futuro integran ya la protección de marca en la gestión del riesgo digital. Como señala el blog de ZeroFox, la suplantación suele empezar fuera del cortafuegos y apunta a clientes o empleados.
Entre las medidas que están tomando los CISO están:
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Supervisión continua de dominios, redes sociales y la dark web.
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Colaboración entre equipos con los grupos jurídico, de marketing y de fraude.
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Procesos de retirada rápida de sitios de phishing y cuentas falsas.
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Programas de formación para ayudar a empleados y clientes a reconocer las suplantaciones.
Como advirtieron los ponentes de RSA, “tu marca es tu superficie de ataque”. Los CISO deben defenderla en consecuencia.
Conclusión
El auge del abuso de marca deja algo claro: la protección de marca es una prioridad de ciberseguridad. Los sitios de phishing, los directivos suplantados y las cuentas sociales falsas ya no son casos aislados, sino una parte central de las estrategias de ataque modernas. Para los CISO, proteger la marca es proteger el negocio.
MarqVision ayuda a cubrir este hueco detectando dominios falsos, suplantaciones en redes sociales y publicaciones fraudulentas, y retirándolos con rapidez. Para los CISO de todo el mundo, combinar estas herramientas con una estrategia proactiva es la mejor forma de proteger a los clientes y el nombre de la empresa en una época en la que la confianza está bajo ataque constante.
