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MSCHF

El lanzamiento que rompió internet y la PI que lo protegió

Cómo el colectivo artístico tras uno de los lanzamientos de moda más icónicos de internet se alió con MarqVision contra las imitaciones e hizo historia legal.

ModaFalsificaciones
Infracciones retiradas en los primeros 6 meses
530
Tasa de éxito en retiradas
98%
De las infracciones, con origen en China
77%

Entre la innovación y la falsificación

MSCHF es un colectivo artístico que vive de la disrupción. Conocido por mezclar sátira, moda y comentario cultural, sus proyectos suelen difuminar la línea entre obra de arte y producto de consumo. De las Satan Shoes al ATM Leaderboard, cada lanzamiento parece un experimento social y cada uno atrae una atención masiva. Pero nada tuvo tanto impacto como la Big Red Boot.

El gran éxito de la “Big Red Boot”

Uno de los éxitos más destacados de MSCHF fue el lanzamiento de la Big Red Boot. Cuando MSCHF lanzó la Big Red Boot en febrero de 2023, no fue solo viral: fue un terremoto. La bota arrasó en redes sociales, la llevaron celebridades como Lil Nas X, Ciara y Doja Cat, y enseguida se consolidó como un objeto de la cultura pop.

El éxito instantáneo puso a MSCHF en el punto de mira, con elogios y la atención de innumerables nuevos fans. Sin embargo, como les ha pasado a muchas marcas, ese éxito trajo problemas imprevistos en forma de falsificaciones.

La Big Red Boot dejó una gran huella en todo el planeta. Desde el primer momento vimos un interés profundo y amplio por esta obra de arte y, con ese interés, llegó enseguida la apropiación indebida.

John BelcasterDirector jurídico de MSCHF

El reto de las falsificaciones

Con solo 200 botas en el lanzamiento original, la demanda superó con creces a la oferta y creó la tormenta perfecta para los falsificadores. Las imitaciones empezaron a aparecer casi al instante en marketplaces online de todo el mundo.

La popularidad de la Big Red Boot provocó la rápida difusión de réplicas baratas y el uso no autorizado de la marca MSCHF.

Pese a su éxito, MSCHF, que en el fondo sigue siendo una pequeña empresa, no estaba preparado para la avalancha de falsificaciones. Su primera respuesta fue supervisar el uso indebido con recursos internos.
John Belcaster, director jurídico de MSCHF, puso en marcha una iniciativa para frenar la entrada de productos falsificados y se topó con la enormidad de la tarea. Su trabajo incluía rastrear marketplaces online en busca de falsificaciones, seguir los avances en extensas hojas de cálculo y enviar solicitudes de retirada a los infractores.

Intentábamos gestionar la apropiación indebida internamente, por nuestra cuenta y a mano. Y, como era de esperar, fue una tarea inabarcable, imposible de gestionar y desesperante.

John BelcasterDirector jurídico de MSCHF

El reto se complicaba aún más por el gran número de infractores procedentes de Asia. John amplió con optimismo sus esfuerzos de protección de marca a esos canales, pero chocó con una fuerte resistencia desde el principio.

Intentamos hacer retiradas por nuestra cuenta en marketplaces asiáticos y muy pronto vimos que no llegábamos a ninguna parte.

John BelcasterDirector jurídico de MSCHF

La solución de MarqVision

Entonces llegó MarqVision, una solución que destacó por su notable rapidez y eficacia para retirar falsificaciones antes de que acumulen cifras de ventas perjudiciales.

La amplia red de MarqVision, sobre todo en marketplaces asiáticos como DHgate, JD y Alibaba, permite a MSCHF combatir a los infractores con eficacia.

La capacidad de influencia que tiene MQVN, tanto su herramienta de software como las personas que hay detrás, en esa parte del mundo, donde se produce tanta detección e infracción, ha sido muy beneficiosa para nosotros.

John BelcasterDirector jurídico de MSCHF

Como colectivo artístico que a menudo recurre a la PI de terceros para comentar, criticar y parodiar, MSCHF necesita un proveedor que le permita decidir de forma selectiva cuándo actuar. MarqVision permite a MSCHF hacer valer sus derechos de PI solo cuando así lo decide, lo que evita retirar por error publicaciones de vendedores legítimos o de colaboradores.

El reto de la imagen comercial

MSCHF no se quedó en las retiradas. Dio un paso legal audaz: obtener protección de imagen comercial (trade dress) para la Big Red Boot.

La imagen comercial suele reservarse a diseños de producto tan distintivos culturalmente que el público los asocia al instante con un único origen: piensa en las botellas de Coca-Cola o en los Hershey’s Kisses. Para MSCHF, que presentó la solicitud solo siete meses después del lanzamiento, era una apuesta legal muy arriesgada.

Al principio, la USPTO rechazó la solicitud alegando que no había pasado tiempo suficiente y que la inversión en marketing era insuficiente. Pero MSCHF y MarqVision respondieron con una nueva estrategia: la viralidad respaldada por datos.

MarqVision elaboró un informe exhaustivo que mostraba miles de réplicas no autorizadas y demostraba la rápida saturación cultural del diseño. Ese informe marcó un punto de inflexión. Ayudó a que la USPTO reconociera la Big Red Boot como un diseño protegido por la legislación estadounidense de imagen comercial.

De cara al futuro

MSCHF está mejor preparado que nunca para ampliar su marca y seguir lanzando mensajes audaces sobre la sociedad a través de su arte único.

Con el apoyo de MarqVision, MSCHF seguirá llevando la creatividad al límite sin miedo a las falsificaciones, la suplantación ni el uso no autorizado de su marca en los rincones de mayor riesgo del mundo.

Esta alianza no solo ha resuelto el problema inmediato de las falsificaciones, sino que también ha posicionado a MSCHF para un crecimiento y una innovación sostenidos.

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