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Cómo la IA está revolucionando la protección de marca más allá de la detección masiva

Las herramientas de IA están revolucionando la protección de marca más allá de la detección masiva y ayudan a las empresas a combatir unas tácticas de falsificación en constante evolución.

Ryan Williams4 min de lectura
En esta página4
  1. La falsificación avanza más rápido que los métodos de detección tradicionales
  2. La detección masiva exige muchísimo trabajo de la marca
  3. Estrategias de venta multicanal
  4. Conclusión

La detección masiva de infracciones ya no es una función puntera de la IA. Encontrar y retirar miles de publicaciones falsas solía bastar para proteger tu marca, o al menos esa era la sensación.

La verdad es que los falsificadores hacen cada vez mejor su trabajo. Con nuevo software, herramientas de IA, estrategias nuevas y canales ocultos, consiguen esquivar la detección masiva simple y seguir vendiendo productos infractores. Las herramientas y los métodos de detección masiva que se basan en barrer enormes volúmenes de datos y marcar publicaciones sospechosas se han quedado obsoletos.

Así que, a medida que los falsificadores se adaptan, los métodos para combatirlos también tienen que adaptarse. La alternativa es que las empresas se queden atrás y sigan sufriendo infracciones.

Si la detección masiva marcó el camino en su momento, el futuro de la protección de marca está en versiones más avanzadas de la IA generativa, que van más allá de encontrar publicaciones superficiales para predecir y anticiparse a las estrategias de falsificación.

En este artículo veremos los desafíos concretos que plantean hoy los falsificadores y cómo la tecnología moderna, como la detección con IA, el análisis de redes de vendedores y la documentación automatizada, puede resolverlos y ofrecer a las marcas la protección que necesitan para ir un paso por delante.

La falsificación avanza más rápido que los métodos de detección tradicionales

Hoy, retirar sin más grandes volúmenes de publicaciones de falsificaciones en un marketplace no aporta un valor real a las empresas. Ver miles de “falsificaciones retiradas” de un marketplace es la primera buena noticia que reciben muchas empresas desde que descubren que su marca es objeto de falsificación. En realidad, es seguir con el juego del topo.

Desde el punto de vista de la protección de marca, lograr decenas de miles de retiradas queda muy bien sobre el papel. Pero cuando esas cifras corresponden al mismo producto publicado una y otra vez, está claro que cantidad no es calidad.

¿Por qué ocurre esto? Porque los falsificadores se han vuelto expertos en volver a publicar sus productos, a menudo en cuestión de horas, con publicaciones ligeramente modificadas. Una foto nueva, o un texto nuevo creado con modelos de lenguaje gratuitos, suele bastar para que la nueva publicación aguante lo suficiente como para generar ventas. Otros toman la misma publicación retirada de un marketplace y la publican en otros.

Así se crea un ciclo sin fin en el que el mismo producto falsificado se retira y se vuelve a subir una y otra vez, lo que infla las cifras de protección y prioriza las métricas de vanidad sobre el valor real.

Sin una visión más profunda de las redes de falsificación ni soluciones más rápidas e inteligentes, las marcas seguirán expuestas a las mismas amenazas en los próximos años.

¿Cómo atacan entonces las nuevas funciones de IA la raíz del problema? Aquí entra en juego la IA en forma de marcos de decisión multimodales. Estas aplicaciones de IA pueden revisar y comprender cada elemento de las publicaciones potencialmente infractoras. Texto, imágenes, logotipos, descripciones, títulos: todo se analiza para que la IA tome decisiones inteligentes.

Este tipo de funcionalidad de IA reduce enormemente el tiempo que deben dedicar los profesionales de la protección de marca, y también los costos asociados. Además, minimiza los falsos positivos al reconocer diferencias sutiles entre productos legítimos y falsificaciones.

Al combinar estas tecnologías de detección básicas con el análisis de redes de vendedores basado en IA, las marcas obtienen una visión más profunda del comportamiento de los falsificadores en distintas plataformas y regiones. Así no solo detectan publicaciones de falsificaciones individuales, sino que también identifican patrones más amplios y redes de falsificadores que trabajan juntos.

La detección masiva exige muchísimo trabajo de la marca

La detección masiva suele crear un problema nuevo: la abrumadora necesidad de intervención de la marca. Al fin y al cabo, la marca debe verificar las infracciones detectadas, lo que exige una inversión considerable de tiempo y recursos. Las marcas pueden acabar ahogadas en detecciones, sin poder centrarse en las falsificaciones más peligrosas o en las que más daño causan.

Automatizar por completo la detección parece una solución, pero trae sus propios desafíos. Los sistemas automatizados corren el riesgo de producir muchos falsos positivos, de modo que se marquen y retiren productos legítimos.

Esto no solo afecta a empresas legítimas poco conocidas, sino también a vendedores de segunda mano y a productos que ni siquiera son infractores. El resultado es un perjuicio injusto para terceros inocentes que venden dentro de la ley y una pérdida importante de credibilidad para las marcas.

Para mitigar este problema se utilizan tecnologías de IA más avanzadas que filtran las publicaciones irrelevantes o de bajo riesgo y concentran los esfuerzos de protección de marca donde más importan.

En concreto, esto incluye la priorización basada en IA, que ordena las publicaciones según su nivel de riesgo. Al atender primero las publicaciones de alto riesgo, las marcas pueden dirigir sus recursos limitados a las falsificaciones más dañinas, en lugar de perder tiempo en falsos positivos o infracciones de baja prioridad. Esta clasificación inteligente mejora aún más gracias a los datos de acciones de protección anteriores y al aprendizaje continuo a partir de los patrones detectados, lo que hace que el sistema sea más preciso con el tiempo.

Este tipo de analítica predictiva permite a la IA estimar el riesgo que plantean ciertos vendedores y predecir posibles resultados, por ejemplo, si actuar contra un vendedor concreto podría llevar a recuperar dinero por la vía legal. Esto da a las empresas una enorme ventaja para tomar decisiones inteligentes y reduce muchísimo el tiempo que dedican a las actividades de protección de marca.

El último paso para aportar valor real es presentar esas decisiones inteligentes en un panel accesible para el usuario, capaz de tomar los hallazgos de la IA, filtrar los falsos positivos y ordenar por puntuación de riesgo las infracciones de alta probabilidad.

Así se eliminan las interminables horas de revisión de abogados y especialistas en protección de marca, que ahora pueden tomar decisiones clave en una fracción del tiempo, sin renunciar a la revisión humana que impide que la IA tome decisiones erróneas y perjudique a vendedores señalados por error como infractores.

Estrategias de venta multicanal

Tras el velo de las cuentas anónimas, los falsificadores venden sus productos en distintas plataformas, cuentas y regiones, y mantienen la apariencia de ser vendedores independientes y sin relación entre sí.

Muchos van un paso más allá y usan varios canales para un mismo proceso de venta. La táctica más común de este tipo consiste en usar canales como TikTok para promocionar los productos falsificados sin miedo a acciones de protección de PI, enviar a los posibles clientes a otras apps o sitios web y cerrar allí la venta. Este enfoque multicanal complica la protección, porque exige procesos de recopilación de datos y de actuación más sofisticados para localizar estas publicaciones.

Los métodos de detección tradicionales suelen tener problemas con esto, porque tienden a centrarse en un marketplace o una plataforma cada vez y pierden de vista cómo operan los falsificadores en varias plataformas en paralelo.

Aquí entran en juego tecnologías de IA más avanzadas. Al integrar el análisis de redes de vendedores con la analítica predictiva, la IA puede analizar las relaciones entre vendedores de distintas plataformas, incluso cuando a primera vista parecen no estar conectados.

El aprendizaje automático cumple aquí un papel crucial, porque permite a los sistemas atar cabos entre distintos vendedores y sus publicaciones de falsificaciones. Al analizar datos de varias plataformas, estos sistemas pueden agrupar a los vendedores e identificar redes que de otro modo pasarían desapercibidas.

Esto ayuda a las marcas a descubrir redes de falsificación al agrupar vendedores con datos similares, como publicaciones, comportamientos o ubicaciones geográficas. Con esta información, las marcas no solo detectan publicaciones de falsificaciones individuales, sino que también exponen redes enteras de falsificadores y pueden retirar múltiples publicaciones en varias plataformas en una sola acción coordinada.

Este enfoque acelera enormemente la detección. Una vez establecidas estas conexiones, las publicaciones de falsificaciones de estas redes pueden retirarse más rápido, a menudo antes de que los falsificadores lleguen a cerrar sus ventas. Al atacar la red, y no solo publicaciones individuales, las marcas logran un impacto más significativo sobre las operaciones de falsificación.

Conclusión

Las tácticas de falsificación han evolucionado mucho en los últimos años: son más sofisticadas, más ágiles y más hábiles para esquivar los métodos de detección tradicionales.

Lo que antes funcionaba, la detección masiva y la retirada de grandes volúmenes de publicaciones de falsificaciones, ya no ofrece a las marcas la protección que necesitan. A medida que se adaptan, los falsificadores explotan nuevos canales, forman redes ocultas y usan métodos cada vez más escurridizos para continuar con sus operaciones.

Por eso, las tecnologías avanzadas basadas en IA son esenciales para adelantarse a los falsificadores: aportan la precisión necesaria para centrarse en las infracciones de alto riesgo, analizar las redes que hay detrás de las operaciones de falsificación y atacar el núcleo del problema.

Ya no se trata solo de retirar publicaciones, sino de entender todo el ecosistema de la falsificación y responder con rapidez y precisión.

El éxito de la protección de marca en los próximos años dependerá de aprovechar la precisión, la automatización y el análisis de redes. Mientras los falsificadores sigan cambiando de táctica, las empresas deben contar con las herramientas adecuadas para adaptarse y proteger su propiedad intelectual con eficacia.

Con el enfoque basado en IA adecuado, las marcas pueden ser más listas incluso que los falsificadores más hábiles y estratégicos, y mantener a salvo sus productos y su reputación en un internet cada vez más complejo.

Escrito por

Ryan Williams